Toda la vida he luchado por no ser un escritor polaco, sino yo mismo, Gombrowicz.
Witold Gombrowicz, Diario
Witold Gombrowicz (Polonia, 1904 – Francia, 1969) llegó a Buenos Aires en agosto de 1939 para un viaje de unas semanas y se quedó más de veintitrés años. César Aira lo resumió en una frase que se ha vuelto inevitable: «El más argentino de los escritores argentinos terminó siendo un supuesto conde polaco que llegó a Buenos Aires por casualidad, y se quedó por accidente». Su obra —cinco novelas, un libro de cuentos, tres obras de teatro y un diario de dieciséis años— es a menudo absurda, irreverente y erótica, y gira alrededor de dos problemas: la forma y la inmadurez.
Aquí reúno lo que he escrito y grabado sobre él en El Anaquel, además de una biografía breve, algunas razones por las que lo considero un escritor argentino y un mapa para empezar a leerlo.
Biografía de Witold Gombrowicz
Polonia (1904–1939)
Gombrowicz nació el 4 de agosto de 1904 en Małoszyce, entonces parte del Imperio ruso, en una familia de la nobleza terrateniente. Estudió Derecho en la Universidad de Varsovia y en 1928 pasó una temporada en París, inscrito en el Instituto de Altos Estudios Internacionales —a cuyas clases, según su sitio oficial, no asistió.
En 1933 publicó sin demasiado éxito su primer libro, Memorias del tiempo de la inmadurez, un volumen de cuentos. Cuatro años después, en octubre de 1937, apareció Ferdydurke: la historia de Pepe, un escritor de treinta años al que un profesor devuelve a la escuela para convertirlo, otra vez, en un muchacho. En 1938 publicó la obra de teatro Ivonne, princesa de Borgoña.
Argentina (1939–1963)
En el verano de 1939 fue invitado al viaje inaugural del transatlántico Chrobry a Sudamérica. Llegó a Buenos Aires el 20 de agosto y, cuando el barco emprendió el regreso, cinco días después, decidió quedarse. El 1 de septiembre Alemania invadió Polonia: el viaje de unas semanas se convirtió en un exilio.
Los primeros años fueron de pobreza y de cafés. En el Café Rex, un grupo de amigos encabezado por los cubanos Virgilio Piñera y Humberto Rodríguez Tomeu tradujo con él Ferdydurke al español, frase por frase. El libro salió en 1947 en Editorial Argos y fue un fracaso de ventas.
Ese mismo año entró a trabajar en el Banco Polaco de Buenos Aires, donde permaneció hasta 1955. En las horas muertas escribió Trans-Atlántico y la obra de teatro El casamiento, publicadas juntas en París en 1953 por el Instituto Literario de la revista Kultura —donde también empezó a aparecer, por entregas, su Diario. Después vendrían Bakakai (1957), la versión ampliada de sus primeros cuentos, que toma su título de la calle Bacacay, en el barrio de Flores, donde vivió al llegar; Pornografía (1960), y el manuscrito todavía inconcluso de Cosmos.
Europa (1963–1969)
En 1963 una beca de la Fundación Ford lo llevó a Berlín Occidental. Zarpó de Buenos Aires el 8 de abril y, según contó después, llevaba la cuenta exacta: «veintitrés años y doscientos veintiséis días» en la Argentina (la traducción es mía). No volvió nunca, y tampoco pudo volver a Polonia, gobernada entonces por el régimen comunista. Tras una temporada en Royaumont se instaló en Vence, en el sur de Francia. Cosmos apareció en 1965 y, en 1967, Gombrowicz recibió el Premio Internacional de Editores Formentor. Se casó con Rita Labrosse en 1968 y murió en Vence el 24 de julio de 1969.
¿Por qué es importante Gombrowicz?
Pareciera que Gombrowicz escribió siempre el mismo libro, aunque de maneras muy distintas: el del individuo que se resiste a la forma que los demás le imponen. En Ferdydurke lo planteó sin rodeos: «¿no veis que vuestra madurez exterior es una ficción y que todo lo que podéis expresar no corresponde a vuestra realidad íntima?». La inmadurez, en su obra, es una condición permanente, y de esa indeterminación, según el propio Gombrowicz, nace su fuerza.
Susan Sontag, en el prólogo a la edición estadounidense de Ferdydurke (2000), escribió que era «una de las pocas novelas que conozco que podrían llamarse nietzscheanas; sin duda es la única novela cómica que podría describirse así» (la traducción es mía). Se cita a menudo el Diario como su obra más significativa, acaso por su ambición: dieciséis años de escritura, de 1953 a 1969, en un libro que es a la vez ficción, ensayo, exégesis y confesión.
Hay, además, una descendencia. La marginalidad, la parodia y el absurdo de Ferdydurke abrieron camino a autores que vendrían después: César Aira, Roberto Bolaño, Enrique Vila-Matas, Alan Pauls.
Gombrowicz, escritor argentino
Polaco, sí, pero para mí pertenece a la sección argentina, y no solo por los años. Está, primero, la lengua: la versión española de Ferdydurke se hizo en una mesa de café, entre el autor y un grupo de amigos. Ricardo Piglia, en «Borges y Gombrowicz» (1987), lo describió así: «En la versión argentina de Ferdydurke el español está forzado casi hasta la ruptura, crispado y artificial, parece una lengua futura». Piglia lee ese español extranjero al lado de Arlt y de Macedonio: para él, en esos cruces está la novela argentina.
Está, también, la vida literaria que armó a su alrededor. Aira, en un artículo publicado en El País en 2001, lo dijo así: «su obra maestra secreta fue la cofradía de amigos que formó a su alrededor». Esos jóvenes —que recibían apodos y lo seguían de café en café— aparecen décadas después en el documental Gombrowicz o la seducción, de Alberto Fischerman.
Y está el mito. Piglia lo convirtió en personaje: el Tardewski de Respiración artificial, un polaco exiliado que enseña filosofía en Concordia, Entre Ríos, y que admira a los fracasados. Está, por supuesto, la leyenda según la cual, al despedirse desde el barco en 1963, gritó «¡Maten a Borges!». Rita Gombrowicz, su viuda, lo pone en duda: «Gombrowicz no tenía para nada ese estilo tan guerrero y directo», le dijo a Silvina Friera en Página/12 (2011). Tal vez por eso la frase sobrevive, sea cierta o no.
Cómo leer a Gombrowicz: por dónde empezar
Ferdydurke (1937) es la entrada natural: la novela central, la que contiene en sus prólogos las instrucciones del propio autor para leerla. «Los dos problemas capitales de Ferdydurke son el de la Inmadurez y el de la Forma», escribe Gombrowicz, y conviene tomarle la palabra.
Bakakai (1957) es la otra puerta: en esos cuentos tempranos ya están la forma, la inmadurez, la transgresión y la libertad, antes de que Gombrowicz los convirtiera en sistema. Mi favorito es «Sobre las cosas ocurridas a bordo de la goleta Banbury», una travesía por mar en la que la tripulación lucha contra el tedio.
Pornografía (1960) es mi libro favorito de Gombrowicz, quizás porque apunta a dos espacios de la literatura que siempre me han fascinado: la mirada y el erotismo. Leída junto a Georges Bataille, la novela se vuelve un tablero sacrificial del deseo.
Cosmos (1965) comienza con un gorrión ahorcado y avanza como una novela policial: una tentativa de organizar el caos a partir de signos que acaso no significan nada.
Trans-Atlántico (1953) transcurre en el Buenos Aires de 1939: un polaco que, como él, ve partir el barco y decide quedarse.
El Diario puede leerse en paralelo a todo lo anterior. Gombrowicz lo usó para explicar cómo debían leerse sus libros, y también para dudar de sí mismo: «¿Para quién escribo? Si es para mí mismo, ¿por qué lo mando a la imprenta? Y si es para el lector, ¿por qué hago como si hablara conmigo mismo?».
Reseñas en El Anaquel
- Ferdydurke: una anti-bildungsroman en la que Pepe, un hombre de 30 años, es obligado a regresar a la escuela.
- Pornografía: escrita entre 1955 y 1956 bajo el título de Akteón, publicada en 1960.
- Cosmos: una novela que comienza con un gorrión ahorcado.
- Sobre las cosas ocurridas a bordo de la goleta Banbury: un cuento de Bakakai, donde aparecen las claves tempranas de su obra.
Podcast
- Witold Gombrowicz: escritor argentino: sobre Ferdydurke y las razones que hacen de Gombrowicz un escritor argentino.
Otros lectores de Gombrowicz
- César Aira sobre Witold Gombrowicz (1986): «Nostalgias de un polaco en el exilio».
- Juan José Saer sobre Gombrowicz: la experiencia argentina de Gombrowicz vista por Saer.
Ver también: César Aira, Jorge Luis Borges y Claves de lectura.
Última actualización: septiembre de 2026.


