Jean Ferry – Aviso

portada jungle book

Esta es la nota introductoria a El conductor y otras historias de Jean Ferry. La traduje del inglés a partir de la edición de Wakefield Press.

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Es probable que este libro sea impreso y leído algún día. Igual de probable es que permanezca como un manuscrito, durmiendo tranquilo durante largos años encerrado en un cajón. El dueño de este escritorio tal vez tendrá que huir un día, dejando olvidadas estas páginas. Nada nos puede detener de imaginar que ese escritorio será vendido. Así, será comprado por un comerciante que quiere amueblar el cuarto de la sirvienta en su nueva casa. Su sirvienta, entonces, encontrará el manuscrito y lo arrojará a la basura. El comerciante, quien nada desperdicia –pues así es como hizo su fortuna– despedirá a la sirvienta, rescatará el manuscrito y lo enviará a su departamento de embalaje. El fajo de hojas arrugadas servirá para acolchar un paquete que enviará a una remota estación en el centro de África. Nada de esto es inverosímil. Después de meses de viajar en camiones, trenes, barcazas y caravanas, el paquete llegará a su destino. A un hombre blanco. Hace veinte años dejó Francia y se convirtió en el humilde empleado de una poderosa compañía minera; desde entonces ha sido olvidado en este paraje remoto. No hay otro europeo en un radio de mil millas a la redonda y este hombre se ahoga entre hombres negros como un frijol bayo en medio de una bolsa de frijoles negros. El paquete llega muy tarde. El hombre es viejo. Primero que nada, el hombre ordenó una máquina de hielo, pero el comerciante entendió mal y ha enviado un dictáfono. Molesto, el hombre blanco alisará las hojas del manuscrito. Dado que tiene poca imaginación y nada más que hacer, se grabará a si mismo leyendo el texto. Una vez que lo ha grabado todo, se volverá a grabar, aunque ahora de atrás hacia delante, y dado que habla perfectamente la lengua de la tribu africana más cercana (una especie de Bomongo corrompido), esta será la lengua que usará para dictar la primera traducción del manuscrito. Morirá, tiempo después, y nadie se enterará de esto. El follaje invadirá, engullirá su choza. Hormigas rojas se comerán el manuscrito. Una batalla acontecerá entre las tribus que hablan el Bomongo bastardo y sus enemigos; será el comienzo de una guerra de cien años. Después de muchas peleas, el último Bomongo –ahora el único sobreviviente de una tribu desaparecida– será forzado a esconderse en el bosque. Ahí es donde, perseguido por un jaguar, se guarecerá una noche de tormenta dentro de la cabaña del hombre blanco: no será más que una vaga y oscura burbuja vacía en la jungla gigantesca. El hombre negro descubrirá el dictáfono y accidentalmente lo encenderá y escuchará, en su propia lengua, las palabras que estas páginas contienen. He escrito para ese hombre.

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