Proyecto Nocilla: un no-lugar literario

1

Todo comenzó hace un año, cuando me mudé a España. Alguien, en la oficina, mencionó la palabra “Nocilla” e inmediatamente pensé en el libro —no sabía que era un especie de Nutella, muy famosa por estos lares.

I

“En lugar de una exploración de las raíces, la memoria o el pasado, Agustín Fernández Mallo se propuso un proyecto más futurista que español: la construcción de un espacio de actualidad desbordada, alló donde la escritura no se debe a la melancolía de la nacionalidad sino a la proyección de una lengua en devenir”.

Julio Ortega

A

Al releer Nocilla Dream sorprende su carácter visionario: anticipa gran parte de los temas que han cobrado relevancia en la segunda década del siglo XXI —la virtualidad, el transhumanismo, las micronaciones. Si el libro es, de alguna forma, una breve historia del futuro, llama la atención el vacío que Fernández Mallo deja en todo aquello relacionado al campo social. En otras palabrabas, lo futurístico no sucede en las coordenadas del feminismo, las luchas LGTB, el cambio climático o las preocupaciones alrededor de las apropiaciones culturales, temas que han visto mayor avance que aquellos empujados por la técnica. Lo social siempre es más complejo de anticipar.

II

“Se puede encarar desde otro punto de vista la cuestión del tiempo, a partir de una comprobación muy trivial que podemos hacer cotidianamente: la historia se acelera. Apenas tenemos tiempo de envejecer un poco que ya nuestro pasado se vuelve historia, que nuestra historia individual pasa a pertenecer a la historia. (…) La historia nos pisa los talones. Nos sigue como nuestra sombra, como la muerte.”

Marc Augé

B

Como dispositivo, Nocilla (Dream y Experience) funciona como el Internet: nodos que se conectan y comunican entre sí, espacios que abren nuevos temas. En cierto sentido, todo Nocilla no es sino un intento por recrear esa novela ficticia del personaje Josecho (Nocilla Experience), Ayudando a los enfermos: un libro que sea, a su vez, todos los libros. Escritura borgeana: la idea de los múltiples nodos no hace sino crear un Aleph. Para lograrlo, Fernández Mallo —como los transhumanistas— aspira a la condición de cyborg (contracción en inglés de la frase “organismo cybernético”): lo orgánico se mezcla con lo digital, ampliando así el horizonte del libro —el método no es muy distinto a lo que Antón, otro personaje Nocilla, pretende al arrojar discos duros al mar, “a fin de que se genere un intercambio productivo de moléculas, (…) produciendo infinitos pliegues y repliegues, como quería Deleuze, agenciamientos insólitos entre literatura y vida, cuerpo y mente, materia y tecnología, narrativa y mundo contemporáneo” (Francisco Ferré).

2

Después supe que el título tuvo como inspiración esta canción de Siniestro Total:

Dadaísmo punk, diría el propio Fernández Mallo.

III

“The most fabulous performance of post-literature might be to put together, in a free and uncontrolled coexistence, all the artistic, literary, philosophical and scientific-technological works of Leonardo da Vinci and bring them into a relationship with contemporary practice.”

Constantin Severin

3

Usé una imagen de Nocilla Dream en un libro que estoy escribiendo:

Me haces pensar en un árbol llamado Teneré en el Sahara. Era una acacia en medio de la nada. Sahara, desierto y Teneré son la misma palabra. Esto está relacionado, de alguna manera, con un escritor español que escribe sobre un prostíbulo en medio del desierto. Un día llega a este lugar un hombre que colecciona fotografías. Tiene una relación amorosa con una de las prostitutas gracias a un accidente: entre las fotos que trae consigo está, por causas desconocidas, el retrato de la madre de la prostituta.

Rizomas: ramificaciones desde cualquier punto y hacia cualquier otra parte.  Todo libro es una multiplicidad.

C

Si la literatura de Fernández Mallo “se fundamente en las analogías, en las relaciones entre cosas en apariencia muy alejadas” (Fernández dixit), su paradoja es que resulta memorable por lo que despierta, no así por lo que encierra —Nocilla Experience, por ejemplo, agota el recurso: la obra depende más de lo que han escrito otros (la Wikipedia, los artículos de la revista Zehar, Julio Cortázar, Einstein), que de lo propiamente escrito por el autor. En síntesis, lo que dice el libro está, como esos versos de Rimbaud, en alguna otra parte.

4

Me interesa, sin embargo, el pasaje que abre en el panorama literario en español: las perspectivas digitales, la fragmentación, la post-literatura —el escape de estructuras cerradas, el peso en los conceptos más que en la estética tradicional del texto. Si regresamos a las palabras de Julio Ortega: recomposición del presente, tanto más total en cuanto más fragmentado.

IV

Nocilla Dream aparecía, pues, como una serie de historias vinculadas las unas con las otras e interrumpidas por fragmentos ensayísticos breves cuya narración parecía pretender emular ciertas experiencias de percepción contemporáneas en un mundo textualizado y saturado de información recibida de forma simultánea y no jerarquizada. La novedad relativa de estos elementos y de este punto de vista bastó para que Nocilla Dream fuera vista como una novela experimental por un sector importante de la crítica y para que su autor monopolizara el prestigio del que, en el estado actual de la literatura, disfruta toda aquella obra que es investida de los atributos de «lo nuevo». Ahora bien, ni Nocilla Dream ni ninguna de las otras dos obras de la trilogía de Fernández Mallo es esencialmente novedosa.

Patricio Pron

D

Diría Baudrillard que “existe una especie de milagro en la insulsez de los paraísos artificiales (…) disponibilidad total, la transparencia de todas las funciones en un espacio que, sin embargo, permanece insoluble en su extensión y sólo es conjurable por la velocidad”. En cierto sentido, todo el Proyecto Nocilla no es sino la recreación de una totalidad bajo los mismos mecanismos, en otras palabras, un no-lugar desanclado de la melancolía (tiempo e historia) en el que la literatura está prometida al pasaje, a la soledad, a lo provisional y a lo efímero, espacios disponibles a través del tránsito acelerado entre un momento y otro.

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