Mientras agonizo – William Faulkner

La trama es la siguiente: una mujer muere y su familia la lleva a enterrar a un pueblo, lejos del lugar donde viven. La historia es narrada de manera fragmentada, por monólogos internos de los actores involucrados, especialmente la familia de la mujer. Faulkner dijo que escribió el libro en “seis semanas frenéticas, mientras trabajaba de bombero y vigilante nocturno en la central eléctrica de la Universidad de Mississippi”. La decadencia del Sur, la doble moral norteamericana, la culpa y la transgresión y su castigo son temas que son parte medular de la novela. Me gustaría, sin embargo, parar en una anotación que creo relevante: el libro no es una polifonía de voces o monólogos de distintos personajes, sino la fragmentación de voces de un solo personaje.

Tal vez ya se ha escrito sobre esto, y si es así no me importa, pero me parece que el único narrador que existe es Darl. La novela empieza con él, el segundo de los hijos de la familia Bundren, y procede a narrar las vicisitudes de cada uno de los miembros conforme la trama avanza. Cada uno de los personajes tiene un conflicto: Jewel, comprar su caballo, independizarse; Dewey Dell, abortar, que su familia no descubra su embarazo; Anse, enterrar a su esposa como se lo prometió, ponerse de nuevo dientes; Vardaman, la muerte de la madre; Cash, sus herramientas. El resto de los personajes actúan como coadyuvantes en la historia de la peregrinación de la familia hacia el pueblo en el que enterrarán a la familia.

Faulkner los hace enfrentar de forma constante puntos sin retorno en términos de la magnitud o de la calidad de las acciones realizadas (i.e. el río que tienen que cruzar y el consecuente accidente, el incendio, el engaño que sufre Dewey Dell) hasta el desenlace en el que solamente uno de ellos parece superar por completo la totalidad de los problemas presentados.

En todo momento, Darl lleva la voz principal. Inclusive, en algunos momentos donde se presenta a él como personaje, su voz se desdobla para narrar hechos en donde él no estuvo presente. La voz de la madre muerta participa en esta polifonía, revelando un oscuro secreto. ¿Es ella la que habla? ¿O es Darl, que sabe -o imagina- lo que realmente pasa dentro de su familia? Faulkner nos da indicios para sospechar esto, sobre todo cuando Darl le pregunta a Jewel sobre quiénes son sus padres. También en el hecho de que es él el único que sabe lo que pasa con Dewey Dell. Inclusive, en el último capítulo donde es él el que habla, se presenta a sí mismo en una falsa tercera persona, preguntándose a sí mismo el motivo de la risa incontenible que lo embarga.

La voz de un solo hombre, pensado como loco a fuerza de buscar ser diferente, es la que retrata de mejor manera lo insano de esa aparente normalidad, revestida de hipocresía en cuanto todo es mediado por la religiosidad de los personajes y su apocamiento ante los hechos y los designios ‘divinos’.

Creo, finalmente, que consciente o inconscientemente Faulkner ha buscado identificarse con Darl en algunas descripciones que hace de este personaje, en su empeño por mostrarlo distinto a los demás, con esa sensibilidad que no se le permite tener al resto de los personajes (salvo, tal vez, a Addie). al final, Darl ríe de la broma en la que cayeron todos, del egoísmo de la vida, de las ilusiones de las que penden nuestras certezas. El final es claro, y no hay moraleja ni enseñanza ni evolución para ninguno de los personajes, salvo la sensación de haber caído un poco más bajo, ser un poco más pusilánimes.

La maestría con la que está escrito hacen, sin duda, a Mientras agonizo de una lectura indispensable.

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