Memoria de mis putas tristes – Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez se ha convertido en ese gran nombre que contiene a la literatura latinoamericana. Es un Octavio Paz, un Vargas Llosa, un nombre con tamaño de catedral, que se da el lujo de publicar libros malos y que la gente se da el lujo de leer por la supuesta marca que avala su calidad, una especie de sello Hecho en Colombia como el café Juan Valdéz.

Memoria de mis putas tristes es un mal libro, cursi y predecible. ¿Por qué lo escribió García Márquez? Tal vez necesitaba el dinero, quién sabe. Para los curiosos, Memoria de mis putas tristes es una novela que el premio Nobel colombiano publicó en 2004. La misma narra en primera persona la historia de un anciano y su enamoramiento de una adolescente, inspirado en la novela de Yasunari Kawabata La casa de las bellas durmientes, lugar donde viejos pagan para dormir con una bella joven, sin tocarla, como medio para recordar la juventud perdida. Saudade, pues.

No debía hacer nada de mal gusto, advirtió al anciano Eguchi
la mujer de la posada. No debía poner el dedo en la boca
de la mujer dormida ni intentar nada parecido.

Hay que escapar ya de los García Márquez, de los nombres que se extienden fuera de su tiempo. 50 años de soledad son suficientes, no contribuyamos a extenderlos. Para otra valoración, un texto académico de este libro y su relación con Kawabata puede ser revisado aquí.

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