El Anaquel es un blog y podcast sobre literatura, libros y cultura, conducido por Roberto Wong desde la ciudad de Barcelona.

La casa pierde – Juan Villoro

Last Updated on: 3rd febrero 2022, 10:12 pm

Molesté a Villoro por Twitter diciéndole que su cuento Campeón Ligero estaba inspirado en Homero Simpson, pero obviamente no me hizo caso. La casa pierde, donde viene Campeón Ligero, es el libro de relatos por el que Villoro ganó el Premio Xavier Villaurrutia en 2000. Villoro, sea dicho de paso, tiene oficio, su prosa es cercana, y algo en su estilo lo acerca a esta tradición que tanto me agrada: Hemingway, Carver, Bolaño, con esas elipsis invisibles que asoman de repente para revelar un error, un iceberg bajo el que naufragamos.

En otro texto, Villoro apunta sobre Bolaño: “El núcleo fuerte de la obra de Bolaño está en sus cuentos y novelas, y en un extraño interregno: la zona en que su prosa se alimenta de su poesía”. Algo similar sucede con él: su prosa mezcla frases geniales, poéticas, con una atmósfera nostálgica y claramente reconocible: el día gris en domingo, la tarde en la que se pierden los sueños, la búsqueda de la juventud, todo sin perder nunca esas notas de humor que caracterizan al latinoamericano.

Por esa combinación de cotidianidad y rareza, melancolía y humor, leemos a Villoro con avidez.
Hugo Hiriart

Grandes palabras del maestro Hiriart. En el caso de La casa pierde, los cuentos de este libro contienen ese germen en el que, más de una vez, nos hemos reconocido todos: la derrota.

Protagonizadas por perdedores gloriosos y solitarios, que entienden el mundo a partir de códigos y éticas estrictamente personales, este libro ofrece insólitas visiones de la intrincada trama de causas y efectos que solemos llamar vida. Entre otros misterios, estos cuentos abordan a un boxeador que manda a la lona a sus adversarios a fuerza de resistencia, un hombre enamorado de la duplicada magia de unas gemelas, un apostador de hipódromo que finge fabulosas ganancias para financiar una amistad y un escritor cuya obra surgió de una pluma ajena.

La vida y sus paradojas. La incongruencia. Los miedos. Los odios ocultos. Lo desconocido en nosotros mismos y en los otros. Villoro es un maestro para trazar, sin aburridas explicaciones, la psicología de sus personajes. Ignacio Barrientos, el púgil de campeón ligero, es un claro ejemplo de esto:

La pelea por el título unificado fue uno de los desastres más comentados del boxeo. Nacho perdió por nocaut técnico en el cuarto asalto, pero desde el primero fue un mamarracho. Muy pocos entendieron de dónde venía su debilidad: por primera vez quiso ganar rápido, buscó combinaciones suicidas y el negro, a pesar su pegada floja, lo trabajó sin misericordia.

O en el cuento de La estatua descubierta:

La clave, según iba a descubrir, estaba en el sitio menos esperado: mi propia mano. Al lavarme aquella piel sanada advertí algo totalmente obvio que había esquivado como si fuera un veneno: sólo el argentino había recibido dos heridas. Temblaba tanto que apenas logré secarme; supe que nada me haría tanto daño como entender esas señales dispersas. (…) A las pocas semanas de estar en Sofía, llegó una carta de Obligado. Iba dirigida sólo a mí. La rompí sin leerla.

Finalmente, en La casa pierde:

¿Qué era peor, perder el valle, las luces de neón, la vida abierta a la que podía descender con Patricia o que ella nunca conociera el tesoro intacto en la caja de metal? Era como si apostara el sueño de la mujer. Cuando ella abriera los ojos, volvería al cuarto pobre, a las cosas que pensaba abandonar y que sin embargo mejoraba.

Cada cuento es una joya, delineado con maestría y sin dejar cabos sueltos. Por esto Villoro, en las últimas dos décadas, ha tomado ya un lugar dentro de los pesos pesados de nuestra escena literaria. Recientemente, en Buenos Aires, la gente del Ateneo me comentó que, de los escritores mexicanos en su catálogo, tenían la consigna de recomendar a Villoro. No es de menos que sea así.

6 respuestas a «La casa pierde – Juan Villoro»

  1. Cuando llego dos veces al mismo blog por caminos distintos en el mismo día, no deja de tener uno la sensación de que hay como una especie de hilos que tiran de nosotros y que rigen nuestro destino (aunque seguramente todo es más sencilo y se reduce a que reseñas libros en los que yo también me he fijado). :)

    Un saludo por eso, aunque sea por cortesía.
    V.

    1. Me ha pasado varias veces, en otras situaciones me parece que es parte de esas cosas que se esfuerzan por ser visibles, aunque con el blog más bien pensemos en culpar a Google, hehe.

      Saludos, un gusto aunque sea por aquí.

      RW

  2. Forward Kioto – Juan Villoro | Hasta el día que me vaya…

    […] este caso, el sentido de una fotografía, o de los actos de un amigo. En línea con los cuentos de La casa pierde, Villoro teje en este relato una situación de la que no tenemos todas las piezas: un sujeto vive […]

  3. Tiempo transcurrido (crónicas imaginarias) – Juan Villoro « El Anaquel | Blog Literario

    […] uno de sus trabajos más deficientes. Muy lejos todavía de la calidad narrativa de libros como La casa pierde (con el que Villoro ganó el premio Xavier Villaurrutia en 2000), Tiempo transcurrido ofrece […]

  4. Rounds breves de Box y Literatura – El Anaquel | Blog Literario

    […] inversión del relato tradicional del boxeo (Villoro) deviene de una certeza: en el fondo, todo pugilista sabe que una victoria no es sino la antesala […]

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