Girl with curious hair – David Foster Wallace

No terminé de entender este libro. De entrada, porque lo compré en inglés. Segunda, porque DFW tiene un don para hablar de la vida y dejar sus cuentos con ese sentimiento de insatisfacción, no por el texto, sino por el subtexto, algo inacabado se sostiene en las páginas y en las historias, como si cada texto no fuera sino la introducción a algo mucho más grande, un gran prólogo al vacío que nos puede hacer caer.

Ante esto, hay que entender una cosa: DFW se suicidó, preso de una terrible depresión clínica. Esta condición es importante para entender el universo de sus personajes: algo más grande que ellos parece rebasarlos. A eso sumemos dos atributos de estos cuentos: la experimentación del lenguaje, la fragmentación en el flujo tradicional de la narración.

Tomemos como ejemplo Little expressionless animals. El texto, cuya premisa es una relación homosexual entre dos mujeres, incorpora quotes periodísticos alrededor de Jeopardy!, aque programa de conocimiento que se hiciera tan famoso en los 90’s. La narración corre back and forth entre algunos años relevantes de la vida de los personajes, con el fin de construir el caleidoscopio que dote de sentido la premisa del texto, que es

But all the faces do is move through different configurations of blankness. (…) Tell them there are no holes for your fingers in the masks of men. Tell them how could you ever even hope to love what you can’t grab onto

Otro ejemplo: Girl with curious hair. Todo el cuento perfila la vida de Sick Puppy, un republicano desquiciado quien sólo obtiene placer al quemar y ser felado. Lo interesante es que todo el cuento se desarrolla en un simple concierto, en el que el personaje principal da un antecedente de su vida y experiencia para abrir una situación que queda indefinida:

Lyndon, cuento que entremezcla ficción y no ficción (a través de discursos y fragmentos de entrevistas) para retratar al ex vicepresidente norteamericano, desde el punto de vista de un personaje gay en plena guerra comunista. John Billy, cuento desconcertante, que retoma la tradición oral griega para construir una situación mítica y surreal alrededor de un héroe local del western americano (para leer una genial interpretación de este cuento, chequen acá).

Otros cuentos que aterrizan originalmente en el tema de las relaciones interpersonales es Here and there, My appearance, Say never, Everything is green (que me recordó enormemente a Hemingway). No hay finales felices, como no los hay en la vida cotidiana.

Por lo demás, sólo he leído un libro de David Foster Wallace y puedo decir que fue un genio. En México, lamentablemente, las versiones traducidas no se encuentran fácilmente, y las pocas que hay, son versiones adaptadas al castellano español. Sin embargo, vale la pena sobremanera intentar leerlo: su estilo es único, y sus obsesiones hablan de una generación perdida entre las promesas de la televisión. Un retrato cabal de nuestros días.

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