search instagram arrow-down

Author

Follow El Anaquel | Blog Literario on WordPress.com

Instagram

En Lucca hay una torre en cuya cima hay un árbol. El pequeño jardín de encinos domina el paisaje y recuerda otros tiempos: en Lucca se reunieron Julio César, Craso y Pompeyo para firmar el triunvirato. De aquel asentamiento romano quedan solo ruinas: la ciudad ha sido saqueada y reconstruida en innumerables ocasiones. Así, la Torre Guinigi es ante todo un símbolo: el de la vida y sus ciclos. Es interesante que, en Italia, muchos campanarios están separados de la iglesia. Tal es el caso de la Torre de Pisa, situada detrás de la catedral. En la cima hay siete campanas, una por cada día de la creación, afinadas en la escala musical. La famosa inclinación sucedió durante su construcción debido a malos cimientos y un suelo demasiado blando. Llegó a tener 5.5 grados de inclinación, aunque al día de hoy tiene 3.99 gracias a un equipo de ingenieros que logró restaurarla en la última década del siglo XX. Se dice que Galileo Galilei, nacido en Pisa, arrojó de la cima un par de balas de cañón de diferente peso para probar que la masa no afecta la velocidad de caída, aunque la única fuente de esta historia son las memorias de su secretario personal, Vincenzo Viviani. Hace unos años se prohibió a los turistas pisar el pasto colindante de la catedral, pero esto no ha evitado que sigan buscando la famosa foto en que parecen empujar o detener la torre. Me he encontrado con un ejemplar de la traducción de Pedro Páramo al italiano. "Venni a Comala perché mi avevano detto che mio padre, un tal Pedro Páramo, abitava qui." La catedral de Santa María del Fiore mezcla el gótico con el renacimiento italiano. Se comenzó a construir en 1296, pero no fue sino hasta 1436 cuando se finalizó la estructura principal, incluyendo el domo —la fachada tomaría otros 400 años en realizarse. Dedicada a la virgen María, la catedral está llena de motivos relacionados a su vida y la pasión de Cristo, por ejemplo, la primera puerta de izquierda a derecha representa la Caridad de la Madonna. Encima, entre los nichos de los doces apostoles, está la virgen con el niño. Tal vez lo más impresionante sea el domo: hecho de mampostería, es más alto que la estatua de la libertad y pesa más que un buque promedio. Obra maestra del Renacimiento, su construcción todavía plantea preguntas y misterios, por ejemplo, cómo es que logró ser construido sin apoyo de técnicas modernas o, siquiera, de soportes de madera. Si algo tiene la Toscana es armonía y precisión: el paisaje parece cortado a tijera, arboladas y viñedos están dispuestos como si se tratara de un collage. Las mejores vistas suceden al atardecer, cuando la luz inunda el paisaje y llena los viñedos de tonos dorados. La belleza es inalcanzable, pero al menos aquí parece ser un poco más asequible. "Gender as it functions today is a grave injustice. I am angry. We should all be angry. Anger has a long history of bringing about positive change. But I am also hopeful, because I believe deeply in the ability of human beings to remake themselves for the better. 
But back to anger." 👏🏼

Molesté a Villoro por Twitter diciéndole que su cuento Campeón Ligero estaba inspirado en Homero Simpson, pero obviamente no me hizo caso. La casa pierde, donde viene Campeón Ligero, es el libro de relatos por el que Villoro ganó el Premio Xavier Villaurrutia en 2000. Villoro, sea dicho de paso, tiene oficio, su prosa es cercana, y algo en su estilo lo acerca a esta tradición que tanto me agrada: Hemingway, Carver, Bolaño, con esas elipsis invisibles que asoman de repente para revelar un error, un iceberg bajo el que naufragamos.

En otro texto, Villoro apunta sobre Bolaño: “El núcleo fuerte de la obra de Bolaño está en sus cuentos y novelas, y en un extraño interregno: la zona en que su prosa se alimenta de su poesía”. Algo similar sucede con él: su prosa mezcla frases geniales, poéticas, con una atmósfera nostálgica y claramente reconocible: el día gris en domingo, la tarde en la que se pierden los sueños, la búsqueda de la juventud, todo sin perder nunca esas notas de humor que caracterizan al latinoamericano.

Por esa combinación de cotidianidad y rareza, melancolía y humor, leemos a Villoro con avidez.
Hugo Hiriart

Grandes palabras del maestro Hiriart. En el caso de La casa pierde, los cuentos de este libro contienen ese germen en el que, más de una vez, nos hemos reconocido todos: la derrota.

Protagonizadas por perdedores gloriosos y solitarios, que entienden el mundo a partir de códigos y éticas estrictamente personales, este libro ofrece insólitas visiones de la intrincada trama de causas y efectos que solemos llamar vida. Entre otros misterios, estos cuentos abordan a un boxeador que manda a la lona a sus adversarios a fuerza de resistencia, un hombre enamorado de la duplicada magia de unas gemelas, un apostador de hipódromo que finge fabulosas ganancias para financiar una amistad y un escritor cuya obra surgió de una pluma ajena.

La vida y sus paradojas. La incongruencia. Los miedos. Los odios ocultos. Lo desconocido en nosotros mismos y en los otros. Villoro es un maestro para trazar, sin aburridas explicaciones, la psicología de sus personajes. Ignacio Barrientos, el púgil de campeón ligero, es un claro ejemplo de esto:

La pelea por el título unificado fue uno de los desastres más comentados del boxeo. Nacho perdió por nocaut técnico en el cuarto asalto, pero desde el primero fue un mamarracho. Muy pocos entendieron de dónde venía su debilidad: por primera vez quiso ganar rápido, buscó combinaciones suicidas y el negro, a pesar su pegada floja, lo trabajó sin misericordia.

O en el cuento de La estatua descubierta:

La clave, según iba a descubrir, estaba en el sitio menos esperado: mi propia mano. Al lavarme aquella piel sanada advertí algo totalmente obvio que había esquivado como si fuera un veneno: sólo el argentino había recibido dos heridas. Temblaba tanto que apenas logré secarme; supe que nada me haría tanto daño como entender esas señales dispersas. (…) A las pocas semanas de estar en Sofía, llegó una carta de Obligado. Iba dirigida sólo a mí. La rompí sin leerla.

Finalmente, en La casa pierde:

¿Qué era peor, perder el valle, las luces de neón, la vida abierta a la que podía descender con Patricia o que ella nunca conociera el tesoro intacto en la caja de metal? Era como si apostara el sueño de la mujer. Cuando ella abriera los ojos, volvería al cuarto pobre, a las cosas que pensaba abandonar y que sin embargo mejoraba.

Cada cuento es una joya, delineado con maestría y sin dejar cabos sueltos. Por esto Villoro, en las últimas dos décadas, ha tomado ya un lugar dentro de los pesos pesados de nuestra escena literaria. Recientemente, en Buenos Aires, la gente del Ateneo me comentó que, de los escritores mexicanos en su catálogo, tenían la consigna de recomendar a Villoro. No es de menos que sea así.

Otra breve, pero importante reseña, aquí, y una entrevista a Villoro acá, en la que menciona cómo pasaron 20 años entre su primer libro y el Premio Villaurrutia.

**Cuando esto se publique, estaré en Hong Kong. Les aviso qué onda**

4 comments on “La casa pierde – Juan Villoro

  1. Vigo dice:

    Cuando llego dos veces al mismo blog por caminos distintos en el mismo día, no deja de tener uno la sensación de que hay como una especie de hilos que tiran de nosotros y que rigen nuestro destino (aunque seguramente todo es más sencilo y se reduce a que reseñas libros en los que yo también me he fijado). :)

    Un saludo por eso, aunque sea por cortesía.
    V.

    1. robbwong dice:

      Me ha pasado varias veces, en otras situaciones me parece que es parte de esas cosas que se esfuerzan por ser visibles, aunque con el blog más bien pensemos en culpar a Google, hehe.

      Saludos, un gusto aunque sea por aquí.

      RW

Responder
Your email address will not be published. Required fields are marked *

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: