Pocos son los elegidos perros del mal – Eusebio Ruvalcaba

Con ese título recogido de un graffitti en Tlalpan, Eusebio Ruvalcaba presenta 34 cuentos cuyos personajes son parte de una cotidianeidad mexicana a la que volteamos a ver muy poco, aquella que Luis Cardoza y Aragón definiera como “la violencia pura”.

En el libro, entonces, desfilan una serie de outsiders motivados por las pasiones más disímiles, pero cuyo eje rector gira en torno a la violencia: la violencia de vivir, de resistir, de apechugar sin arrepentimientos lo que las ocasiones nos presentan, esto es, la sordidez y su repentina liberación a través de la destrucción del yo a partir de los sentidos.

INTERVIEWER

What would you consider the best intellectual training for the would-be writer?

HEMINGWAY

Let’s say that he should go out and hang himself because he finds that writing well is impossibly difficult. Then he should be cut down without mercy and forced by his own self to write as well as he can for the rest of his life. At least he will have the story of the hanging to commence with.

Un hombre encuentra a su esposa muerta y se dispara, mientras su hijo duerme. Una ama de casa asesina a un pandillero que amenazó a su hijo. Un hombre lame el retrete en el que se ha sentado una mujer hermosa. Un hombre viola a la mujer que por semanas ha intentado seducir. Estas historias, bien delimitadas, y que en algunas de ellas presentan a sus personajes como marionetas ante fuerzas que no quieren -ni les importa- comprender, ofrecen a un nivel simbólico otra cosa: un posible camino a la iluminación, una alternativa ante el absurdo de los días.

Como último comentario, García Márquez cierra su cuento de María dos Prazeres con una magnífica sentencia: “y entonces comprendió que ha­bía valido la pena esperar tantos y tantos años, y haber sufrido tanto en la oscuridad, aunque sólo hu­biera sido para vivir aquel instante”. Ésta máxima bien podría aplicarse a los personajes del maestro Ruvalcaba, donde la realidad culmina entre dos momentos: la violencia y el sexo, si es que esto último no fuera también otra forma de violencia.

Posts relacionados