Carolina y otras despedidas – Elvira Liceaga

Carolina y otras despedidas – Elvira Liceaga

Last Updated on: 21st febrero 2021, 05:40 pm

En los cuentos de «Carolina y otras despedidas» hay una ficción que cobra forma y carcome a los personajes

Lo primero es abrir el pecho para que entre el aire. No encorvarse. Hinchar los pulmones y, sin pujar todavía, sacarlo por la boca: que suene como un viento amenazante. Que se escuche en las otras habitaciones.

Éste párrafo abre ‘Sofía’, uno de los cuentos de Carolina y otras despedidas en el que la protagonista entrega al bebé que ha cargado los últimos 9 meses a sus padres adoptivos. Podría pensarse, entonces, que el libro, relata una serie de anécdotas sobre diversos adioses —los hijos que se despiden de los padres, los vivos que dicen adiós a los muertos, los amantes que cargan el último aliento del ser querido—, pero tal lectura tal vez resulte incompleta: hay, en la mayoría de los textos, una ficción que cobra forma y carcome a los personajes. En ‘Rocío’, por ejemplo, una ¿niña? charla con su tía, de quien sospechamos está loca.

Yo sé que ella sabe que la observo. A pesar de que no se sienta con nosotros, me mira de reojo desde allá. Hace como que no, pero de pronto, gira la cabeza hacia el jardín, donde nos acomodan a todos los demás, y nuestras miradas se encuentran. Entonces yo volteo enseguida hacia otro lado.

Desde nuestra mesa puedo ver si está despierta o si se está quedando dormida en el sillón color café que sacan del estudio a la terraza. También le sacan una televisión y una mesa. Ella nos queda lejos, pero ahí está más cómoda, cerca del baño y cerca del que era su cuarto, por si se quiere subir a descansar a su cama, donde todavía hay muñecas, de las que se rompen, con las que no me dejan jugar. Pero al fin, que a mí ya no me gustan las muñecas.

El texto, sin embargo, apenas sugiere esta idea y abre la puerta para otras interpretaciones. Vemos algo similar en otros textos (una chica que se esfuerza por retener pequeños trozos de la mujer de la que está enamorada, una niña que insiste en hacerse de un pedazo material de su amiga muerta y un hombre que esconde su lascivia entre las enseñanzas de la Biblia) en los que los personajes parecen doblegarse ante el peso de sus sueños incumplidos.

Ella ha acumulado tanto odio por Sofía que ha devorado algo de ella ahí dentro.

Tal vez nos suceda lo mismo con ciertos propósitos insatisfechos: terminan por generarnos un hueco tan grande que es imposible volver a cerrarlos.

Escucha más sobre esta y otras novelas escritas por mujeres en el podcast reciente:

 

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Roberto Wong (@robb.wong)

Roberto Wong

Roberto Wong

2 comentarios en «Carolina y otras despedidas – Elvira Liceaga»

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: