664-8630 – Suzanne Lummis

Paso este número
en mi directorio, los siete dígitos
de siempre, una secuencia que no
marcaré más,
como pasar frente a una casa abandonada pero
llena de cuartos que resuenan
donde se vivió. Hasta
ahora.

Si llamase escucharía
…¿qué? ¿Un zumbido como una estación
apagada durante la noche,
la pantalla del televisor llena de
nieve?

¿O se ha roto allá arriba la línea
telefónica, los mensajes tardíos
en una larga
caída?
De nada sirve preguntar como un niño

¿por qué muere la gente? Yo
llamo
pero en un cuarto donde las cosas
de un hombre han sido dobladas y empacadas
como para seguirlo en el siguiente
tren
después de que un teléfono,
suena y suena, y nadie
contesta.

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