Last Updated on: 26th septiembre 2026, 09:49 pm
Susan Sontag describe mejor el horror que genera cierto fotoperiodismo:
Fotografiar es esencialmente un acto de no-intervención. Parte del horror de imágenes súbitas y memorables del foto realismo contemporáneo como las fotos de un bonzo vietnamita intentando alcanzar una lata de gasolina, de un guerrillero bengalí en el acto de traspasar con la bayoneta a un colaboracionista atado, viene de la conciencia de cómo se tornó plausible, que en situaciones en las que el fotógrafo, pudiendo escoger entre una fotografía y una vida, escoja la fotografía. La persona que interviene no puede producir ningún registro; la persona que esta registrando no puede intervenir (Sontag 1990: 12).
Tomar una foto de una foto me recuerda una historia que me contó Rafael. Un pintor, amigo de Degas, Manet o Monet o un círculo similar en aquellos días, les pedía a sus amigos los cuadros que no terminaban o desechaban, y luego los modificaba. Acto seguido los vendía.


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