Last Updated on: 21st diciembre 2017, 04:36 pm

Todo se dirige a un mismo punto: el olvido, lo irreversible del tiempo y la ausencia. Todo deja de significar a menos que lo retengamos de alguna manera –dice Piglia que los recuerdos, como los niños, nacen por amor–. No he escrito como he querido pese a que estoy hecho para registrar: me he mudado de ciudad y el nuevo acomodo de las horas me ha sacado de balance la vida parece querer abrirse de nuevo, me llama a las calles a observar, tratar de entender (como si eso fuera posible), a buscar todo aquello que no existe, un viaje que todavía no realizo y que se llama San Francisco.

Publicado por Wong

Escritor. Autor de las novelas "Bosques que se incendian" (2023) y "Paris, D.F." (2015, Premio Dos Passos a Primera Novela), así como de la colección de relatos "Los recuerdos son pistas, el resto es una ficción" (Premio Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2017).

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2 comentarios

    1. Gracias por el comentario y por darte vueltas por acá. Tratar de entender, menuda cosa, en general me parece un fracaso aunque toda lucha lo sea de manera intrínseca (David como anomalía).

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