Last Updated on: 21st diciembre 2017, 05:56 pm
Con esta premisa, la novela arranca desde ese momento hasta el día en que regresa con Laura, y se da cuenta que no quiere estar con nadie más. En el inter busca a sus exnovias, conoce a una cantante de folk con la que se acuesta, y hace interminables listas top de canciones, películas y momentos. Alrededor de él giran la tienda de discos de la que es dueño (y donde sólo vende los discos que le gustan), así como sus dos empleados/amigos Dick y Barry, tan inmaduros y obsesionados con la música como él. Los tres se entretienen compitiendo entre ellos para demostrar sus conocimientos musicales, grabando recopilaciones en cassette de sus canciones favoritas y haciendo listas de todo lo que les gusta y lo que odian.
¿Es un buen libro? Sí. Aunque no encontraremos en él mayore recursos literarios o juegos de lenguaje, el libro es verdaderamente divertido y la historia, aunque parece una comedia romántica, se detiene en los momentos inexplicables en los que “los hombres somos como somos” (Harry Enfield, Independent on Sunday), en el proceso de la memoria, y en la música, cuyo playlist ya recopilaron varios ociosos (jojo, yo mismo sopesé la idea, pero ya está hecha acá).
Vale la pena si quieren un libro para sus vacaciones, o simplemente para pasar un buen rato. Quién sabe, quizás les ayude a entenderse mejor, o entender mejor al que tienen al lado.
