Fotoperiodismo, una reflexión

Sontag describe mejor el horror que genera cierto fotoperiodismo:

Fotografiar es esencialmente un acto de no-intervención. Parte del horror de imágenes súbitas y memorables del foto realismo contemporáneo como las fotos de un bonzo vietnamita intentando alcanzar una lata de gasolina, de un guerrillero bengalí en el acto de traspasar con la bayoneta a un colaboracionista atado, viene de la conciencia de cómo se tornó plausible, que en situaciones en las que el fotógrafo, pudiendo escoger entre una fotografía y una vida, escoja la fotografía. La persona que interviene no puede producir ningún registro; la persona que esta registrando no puede intervenir (Sontag 1990: 12).

Tomar una foto de una foto me recuerda una historia que me contó Rafael. Un pintor, amigo de Degas, Manet o Monet o un círculo similar en aquellos días, les pedía a sus amigos los cuadros que no terminaban o desechaban, y luego los modificaba. Acto seguido los vendía. The Photo Chain hace algo similar. Yo lo hice en World Press Photo.

World Press Photo
Sin título, 2009

 

Kenia
World Press Photo, 2009

El mundo y su retrato son terribles.

 

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