No soñarás flores – Fernanda Trias

No soñarás flores, de Fernanda Trías (Montevideo, 1976), ha sido una deliciosa revelación. En primer lugar, porque la autora no propone las rutas comúnes que vemos en muchos libros de cuentos –esto es, personajes atípicos o situaciones límite que funcionan como divertimento o simple ruta de evacuación. Los ocho cuentos que componen el libro son, más bien, una hoguera en la que poco a poco se quema la vida.

El cuento que le da el nombre al libro (y que puede leerse en este link), por ejemplo, narra la vida de un grupo de desgraciados a los que los une el azar y sus miserias. La ruta que transitan no tiene objetivo ni ofrece, tampoco, consuelo alguno. Lo que nos interesa, entonces, es el trayecto, su progresiva degradación:

En el bar habría parientes de los enfermos del Fernández, pero ellos tampoco se sentaban juntos, y en aquel momento sentí que Carmela, Panizza y yo compartíamos algo verdadero, un lazo que nos mantendría unidos como esas cintas amarillas que usan los bomberos para demarcar la zona de derrumbe. Nosotros. Esa debió ser la primera vez en que nos pensé así. Los días siguientes no salí a la calle.

Y más adelante:

Volver a empezar. Levantarse de las cenizas. Arrancar de cero. Nos han hecho creer que hay algo heroico en ese empecinamiento. Cuando lo conocí, el ciego Lencina también estaba empeñado en «salir adelante». Usaba mucho esa frase, me acuerdo, como si el pasado quedara en alguna parte, como si fuera un lugar del que se puede entrar y salir y no una condena tan presente como ese árbol que veo por la ventana y que hoy mismo podría caerme encima. El pasado está encima; se carga con él o no, pero puede dejarse a un lado.

Trías parece decirnos a lo largo de sus relatos que el pasado nos oprime o nos cerca, nos condiciona o nos hace sabotear el presente; ideas, tal vez, que ya conocemos. La literatura, sin embargo, no sucede en los espacios abiertos, sino en sus resquicios. Ahí, en las grietas, crecen las flores de Trías, buscando esa luz que a todos se nos escapa –en una entrevista sobre el libro, la autora comenta, por ejemplo, el origen de uno de los cuentos:

La historia del cuento «La muñeca de papel» me la relató una artista francesa: una mujer que deja a su marido y a su hija para dedicarse a las artes visuales, y años después regresa para intentar recuperar a la niña. Pero, lógicamente, ya es tarde. Quise indagar el por qué de esa decisión tan increíble, y dónde estaba el conflicto, la justificación para irse.

Una gran lectura, sin duda. Escucha sobre éste y otros libros en el podcast reciente sobre literatura escrita por mujeres:

 

View this post on Instagram

"No soñarás flores", de Fernanda Trías (Montevideo, 1976), ha sido una deliciosa revelación, en primer lugar porque la autora no propone las rutas comúnes que vemos en muchos libros de cuentos –esto es, personajes atípicos o situaciones límite que funcionan como divertimento o simple ruta de evacuación. Sus cuentos son, más bien, una hoguera en la que poco a poco se quema la vida. El cuento que le da el nombre al libro, por ejemplo, narra la vida de un grupo de desgraciados a los que los une el azar y sus miserias. La ruta que transitan no tiene objetivo ni ofrece, tampoco, consuelo alguno. Lo que nos interesa, entonces, es el trayecto, su progresiva degradación: . "En el bar habría parientes de los enfermos del Fernández, pero ellos tampoco se sentaban juntos, y en aquel momento sentí que Carmela, Panizza y yo compartíamos algo verdadero, un lazo que nos mantendría unidos como esas cintas amarillas que usan los bomberos para demarcar la zona de derrumbe. Nosotros. Esa debió ser la primera vez en que nos pensé así. Los días siguientes no salí a la calle". . Y, más adelante: . "Volver a empezar. Levantarse de las cenizas. Arrancar de cero. Nos han hecho creer que hay algo heroico en ese empecinamiento. Cuando lo conocí, el ciego Lencina también estaba empeñado en "salir adelante". Usaba mucho esa frase, me acuerdo, como si el pasado quedara en alguna parte, como si fuera un lugar del que se puede entrar y salir y no una condena tan presente como ese árbol que veo por la ventana y que hoy mismo podría caerme encima. El pasado está encima; se carga con él o no, pero puede dejarse a un lado". . Trías parece decirnos a lo largo de los ocho cuentos que el pasado nos oprime o nos cerca, nos condiciona o nos hace sabotear el presente, ideas, tal vez, que ya conocemos. La literatura, sin embargo, no sucede en los espacios abiertos, sino sus resquicios. Ahí, en las grietas, crecen las flores de Trías, buscando esa luz que a todos se nos escapa. . . #libros #libros📚 #bookstagram #lectura #instabook #literatura #librosymas

A post shared by Roberto Wong (@robb.wong) on