Manos de lumbre – Alberto Chimal

El último libro de cuentos de Alberto Chimal, Manos de lumbre, se publicó en 2018. Lo primero que pensé tras leer el libro fue en el poema Ozymandias, de Percy Shelley: Look on my Works, ye Mighty, and despair!

Sabemos que dichos versos pueden leerse como una reflexión sobre la fragilidad del poder y la ironía tras el derrumbe de las ambiciones humanas —la frase, recordemos, se lee en el pedestal de una escultura en ruinas. En este sentido, Manos de lumbre puede leerse bajo las mismas líneas: como un arribo inesperado, como el fracaso de los poderosos.

En el primer cuento, «Los Leones del Norte», un escritor consagrado cae en el escándalo debido a una serie de plagios que involucran, en cierto momento, a una banda de música popular —su motivación ni siquiera es la pereza o la incapacidad de escribir algo que valga la pena, sino «rescatar lo que el colega inepto no supo desarrollar bien y mejorarlo». Su soberbia, por supuesto, le cuesta caro.

«Marina», el tercer cuento del libro, explora la misma premisa con un matiz fantástico: un chico hipnotiza a su prima con el fin de satisfacer sus fantasías sexuales. Lo que sucede después lo lleva, de forma inesperada, al horror.

Era una sonrisa (entendió él, al fin), pero una sonrisa distinta: una sonrisa que nunca había aparecido en esa cara.

—¿Tienes idea —dijo la muchacha— de lo oscuro que está allá afuera? ¿Afuera de aquí? —se llevó una mano a su pecho. Tocó sus senos. Los acarició un poco—. Además, allá no se siente nada. Allá no pueden entender cómo es que ustedes le tienen miedo a esto —y se acarició un pezón con dos dedos, despacio. Sergio lo miró erguirse bajo las telas que lo cubrían.

—Luisa —dijo él, otra vez: esto no estaba previsto en ninguna parte. Jamás había visto a nadie a quien le pasara esto—. Ya. Ya despertaste. ¿No? ¿Luisa? Despierta —ella se puso de pie.

Sonreía.

—¿Ya estás despierta? —dijo todavía Sergio.

«La Segunda Celeste», el cuento más largo de la serie, narra la historia de una chica, con cáncer terminal, que se somete a la «captura» de su consciencia por parte de un computador —à la Lyotard, el texto explora cuestiones filosóficas relevantes en el Siglo XXI tales como el transhumanismo, la vida, la identidad y el deseo sin cuerpos.

En otra reseña del mismo libro, Jorge Carrión hace un apunte interesante:

“Cuando yo nací, mi tío Pablo tenía veintitrés años. Estudiaba en la Facultad de Ingeniería, le gustaba la música, apoyaba al movimiento zapatista y lo secuestró un ovni. Según él”. Así comienza “Voy hacia el cielo”, uno de los seis relatos que componen el nuevo libro del escritor mexicano Alberto Chimal. En ese primer párrafo se constata la apuesta por un trabajo en dos dimensiones simultáneas: la realidad histórica y la ciencia-ficción conspiranoica. Dos conjuntos que confluyen y se confunden en un ámbito compartido: el de los mitos (políticos, genéricos, populares).

Carrión avanza hacia la conclusión de que la propuesta de Chimal se anida «entre la realidad y la ficción, entre la tecnología y los cuerpos», algo similar a Nefando, obra de la ecuatoriana Mónica Ojeda.  Finalmente, pareciera además que este libro es una especie lado B de otro texto de Chimal, Los Atacantes (2015), en el que el terror se desenvuelve en lo cotidiano de manera sutil e inesperada. En el caso de Manos de Lumbre, lo ominoso es reemplazado por la tragicomedia que, como en el poema de Shelley, subraya la fragilidad de los monumentos que construimos —en otras palabras, todo lo que tocamos lo destruiremos de una forma u otra.

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“Look on my Works, ye Mighty, and despair!”, se lee en el famoso poema Ozymandias, de Percy Shelley. Los versos pueden leerse como una reflexión sobre la fragilidad del poder y la ironía tras el derrumbe de las ambiciones humanas —recordemos que la frase se lee en el pedestal de una escultura en ruinas. "Manos de lumbre" puede leerse bajo una clave similar: en el primer cuento, "Los Leones del Norte", un escritor consagrado cae en el escándalo debido a una serie de plagios que involucran, en cierto momento, a una banda de música popular —su motivación ni siquiera es la pereza o la incapacidad de escribir algo que valga la pena, sino "rescatar lo que el colega inepto no supo desarrollar bien y mejorarlo". Su soberbia, por supuesto, le cuesta caro. "Marina", el tercer cuento del libro, explora la misma premisa con un matiz fantástico: un chico hipnotiza a su prima con el fin de satisfacer sus fantasías sexuales, pero lo que sucede después lo lleva, de forma inesperada, al horror. "La Segunda Celeste", el cuento más largo de la serie, narra la historia de una chica, con cáncer terminal, que se somete a la "captura" de su consciencia por parte de un computador —à la Lyotard, el texto explora cuestiones filosóficas relevantes en el Siglo XXI tales como el transhumanismo, la vida, la identidad y el deseo sin cuerpos. En cierto sentido, "Manos de Lumbre" parece ser el lado B de "Los Atacantes" (2015), donde lo ominoso es acaso reemplazado por la tragicomedia que, como en el poema Ozymandias, subraya la fragilidad de los monumentos que construimos —en otras palabras, todo lo que tocamos lo destruiremos de una forma u otra. . . . . . . #megustaleer #librosgram #literatura #instabook #lectura #leer #librosymas #books #libro #book #bookstagram #libros📚 #libros

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