Se puede fechar El libro de la almohada en el periodo Heian de Japón, alrededor del año 994, momento de su historia en el que la influencia china, budista y taoísta estaban en su fase más alta. Este periodo también es conocido por su corte imperial, cuya vida se retrata en este libro—Sei Shonagun, además de ser poeta y escritora, sirvió a la Emperatriz Teishi.

El libro de la almohada es, así, un retrato de esa época: desde los chismes y las anécdotas cotidianas, hasta el interés por la poesía, la belleza y las buenas maneras. Es impresionante ver que a más de mil años algunas cosas parecen cambiar poco. Escribe Shonagun:

Cuando trato de imaginar cómo puede ser la vida de esas mujeres que se quedan en casa, atendiendo fielmente a sus maridos, sin vísperas de nada, y que a pesar de todo se creen felices, me lleno de desprecio. Pueden ser de alcurnia y no haber tenido ocasión de saber lo que es realmente el mundo. Ojalá pudieran convivir con nosotras, aunque sólo fuera como servidoras, para darse cuenta de las cosas que están a nuestro alcance.

El mismo párrafo podría ponerse en otro contexto. Otra cosa interesante son las numerosas listas que contiene el libro: cosas elegantes, cosas espléndidas, cosas odiosas, cosas que no pueden compararse, cosas que sorprenden y afligen, y un largo etcétera. Azarosas y subjetivas, estas listas sedujeron a Borges y tal vez sean el origen del “Emporio celestial de conocimientos benévolos” —en el que cita una enciclopedia china que clasifica a los animales de la misma manera. Dice Borges en dicho relato:

(…)notoriamente no hay clasificación del universo que no sea arbitraria y conjetural. La razón es muy simple: no sabemos qué cosa es el universo.

Reconocemos, sin embargo, algunos universos: éste libro es uno de ellos. Escribe Maria Kodama en el prólogo:

La escritura de Sei Shonagon revela una personalidad de mujer aguda, observadora, bien informada, rápida, sensible a la belleza del mundo, al destino de las cosas, en suma, una personalidad compleja e inteligente.

Pondría el acento en esa sensibilidad que señala bien Kodama: aquí está el mayor éxito del libro. Por último, el título El libro de la almohada, en japonés Makura no Soshi, deviene de la denominación genérica en Japón para describir diarios o notas similares, mismos que se escribían por las noches antes de ir a la cama. Pueden acceder a una copia del libro en el siguiente link.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.