Sé cómo se ve. Puedo intuir su textura. Pero nunca la he tocado, ni caminado sobre ella. El día que lo haga me sentiré como el personaje de García Márquez:  “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía recordó el día que su padre lo llevó a conocer el hielo”. Gran evento. Pienso en esto porque wordpress tiene, en su página principal, copos de nieve cayendo. La imagen me es conocida, e irreal. Como el hecho de que sea verano en el sur. En algunos puntos todo está trastocado. Felices fiestas.

2 thoughts on “No conozco la nieve”

  1. La nieve produce una tierna dulzura espiralada ,que tiene que ver con los sentidos abiertos a un paisaje tranquilo y transformado en algo diferente al habitual;;; no sientes frío cuando recién ha nevado ,,la tocas y te atrapa un enorme placer que parte de la redondez de su forma amarrando tus manos: no puedes dejar de jugar,de desear revolcarte en ella; rodar ,cantar y no sientes frío,no sientes más que su textura; la mirada se vuelve pequeña ante el manto iluminado por su brillo especial,insonoro y quieto,al mismo tiempo que tu alegría crece desde algún lugar mágico….
    Me recuerda a una historia contada por un padre que lleva a su hijo a conocer el mar,,,caminan y caminan ,,hasta sentir el ruido de su rompiente; al asomarse a la última duna ,el niño observa callado por un buen tiempo,luego se dirige al padre y le pide: » prestame tus ojos para poder mirar»»»
    FELICIDADES,AMIGO!

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